La vida da muchas vueltas, unas buenas y otras malas, pero lo que tengo clarísmo es que entre todos esos caminos hay gente con la que sí o sí te tenías que cruzar. Y eso me ha pasado este verano con varias personas.
Hace unas semanas, tuve una cena «romántica» con un chico. Chico que muy probablemente lea esto. Holiii F!!
El caso, que hablando de todo y de nada en aquella mesita en el centro de Córdoba, le hice una confesión que nunca antes había pensado ni reflexionado yo conmigo misma. Y mira que yo soy muy de hacer introspección, hablar conmigo misma y darle 800 vueltas a todo lo que me mueve por dentro. Si no me importa, no le doy importancia jajaja.
Total, que le dije que no estaba, y es cierto, para pensar en otra persona que no sea en mí misma y en el bienestar de mi gato. Ha sido un verano movidito entre el despido injusto, el cambio de planes, que he visto poco a mi gente, la enfermedad de mi perro, y otros detalles privados que no voy a contar, pues la vida se me ha hecho un poco bola. Aunque debo reconocer, que el que se suponía que iba a ser una mierda de verano, no ha estado nada mal: viajes, conciertazos, planes chulis, nuevas metas, etc.
Volviendo al tema, le dije que no quería líos, ni estar preocupándome por otra persona, tener la cabeza en otro sitio y andar descifrando señales y ver si fluye o no fluye. Que yo tenía clarísimo mis principios, valores, lo que ofrezco y lo que merezco. Y que necesitaba despejar la mente de dudas y centrarme en mí y en esta nueva etapa a la que le tengo que echar bastantes ganas. Y lo estoy logrando 😀
Y aquí llegó la gran frase que a día de hoy todavía ronda mi cabeza: a través de mis amigos he aprendido a valorarme y el listón lo ha puesto mi amiga Cris. Se que vas a leer esto: te amo tía, os amo. Gracias por creer en mí y ayudarme a quedarme e intentarlo una vez más.
Continúo. Si ella, con todo lo que tiene encima: madre soltera, hipertrabajadora, con un puesto de dirección de máxima responsabilidad, viajes, reuniones, mil movidas, etc. es capaz de responderme en menos de una hora, me abre las puertas de su casa y, literalmente, me da las llaves de su casa, me confía a su hija para cuidarla, se reserva días para verme, hacemos planes chulis, me invita a comer rico y me cuida, protege y valora como lo hace. Perdona, pero yo no puedo permitir que un tío me de menos que eso.
Que siiii, que no se puede comparar una amistad de casi 10 años con llamadas, regalos, viajes, videollamadas y donde yo amo a su hija como si fuera mi sobrina de verdad, con el cariño y la atención de una persona que recién acaba de entrar a mi vida. Ok, eso yo lo sé. Y no voy por ahí, voy al hecho de que si yo sé lo que valgo, lo que ofrezco, lo que te aporto, lo que puedo cubrirte, etc. Lo mínimo es pedir a cambio lo que yo necesito, lo que me llena, lo que me hace sentir cuidada y protegida, satisfecha, etc.
Y por supuesto que eso no se muestra en dos meses ni en 5 citas, eso se muestra en muuuuuchos días, en discusiones, en distancia, en las buenas y en las malas, en cuando llamas llorando porque no puedes más, en cuando escribes porque te ha pasado algo bueno, en planes improvisados, en cenas, en una tarde de playa, etc.
Pero me refiero al principio de ese algo que se está formando. Ahí ya se tiene que notar por donde van los tiros. Sentir ese feeling, esa reciprocidad, ese cosquilleo, ese estallido de pasión…
Me explico: Si tú le dices a ese chico o chica: oye estoy aburrida y quiero salir de casa, y esa chica o chico estando a 30 minutos de tu casa, no va a buscarte, querida/o ahí no es. Si tú le dices estoy mal, con ansiedad, muy rayada, etc. y solo recibes un: bueno intenta no pensar en eso, descansa y mañana estarás mejor, evidentememte no es tu persona y no te merece. Si le tienes que ir contando tú día poco a poco y esperar varias horas a recibir respuesta, pues igual, tampoco es ahí. Amigo, amiga, date cuenta.
Y que conste, que no es una crítica a este chico, que él es majísimo y somos colegas. Es una crítica al mundo romántico actual que surge en esta etapa adulta donde recurres a las aplicaciones de ligar y que te ayuda a cruzarte con gente que, quizás, no habrías conocido de ninguna otra manera. Es una crítica a la frialdad con la que conectamos y que a veces la duda, el no querer hacer daño o el miedo a perder la oportunidad, nos hace bajar nuestro nivel por contentar al otro. Y nooooo, hay que mantenerse a flote y navegar. Resistir!!
Evidentemente, hay cosas que se pueden negociar, hablar, poner en común, ayudar a cambiar, etc. Pero los mínimos se mantienen y es a lo que me he referido en todo momento. Y un apunte clave: Para sostener el vínculo en el tiempo con la intensidad que tú necesitas y la que tú ofreces, no cualquiera vale.
Es una crítica, y más bien un tirón de orejas, para mí y para todos: no te conformes. Si tú sabes lo que vales, busca alguien con quien sumes 10 y sé feliz, coño!! Que la vida es una puta mierda, pero como dice Bad Bunny: La vida es una fiesta que un día termina.
PD: rodéate de gente que te haga brillar y que te ayude a ver los colores del arcoiris, aunque estés dentro de una nube negra. Gente que se siente a tu lado a esperar hasta que estés preparado para volver a caminar. Gente que pare sus tormentas para hacerte reír a carcajadas. Gente que al verte, sonría genuinamente. Yo tengo muchísima suerte. Os amo.
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